Selección de Talentos Perú
Formar parte de la Selección de Talentos Perú 2032 fue uno de los momentos más especiales y significativos de mi trayectoria deportiva. Desde que comencé a jugar voleibol tuve un sueño que siempre llevé conmigo, algún día vestir los colores de mi país y representar al Perú dentro de un escenario deportivo. Por eso, cuando recibí la convocatoria, sentí que uno de mis grandes deseos comenzaba a hacerse realidad.
Tenía apenas 12 años de edad cuando forme parte de la Selección de Talentos Perú 2032. Mi posición es armadora/colocadora, un puesto que representa un gran desafío y al mismo tiempo una enorme responsabilidad. Ser considerada para formar parte de un proceso de selección nacional a una edad tan temprana, me llenó de orgullo y me motiva a seguir trabajando con mayor compromiso.
UN SUEÑO QUE COMENZÓ A HACERSE REALIDAD
Vestir los colores de mi país siempre fue uno de mis mayores deseos. Desde pequeña imaginaba lo que significaría representar al Perú con la camiseta puesta. Por eso, formar parte de la Selección de Talentos Perú 2032 significó mucho más que un llamado, para mí fue el reconocimiento a todo el trabajo que había realizado desde que comencé mi formación en el voleibol y al mismo tiempo, una motivación para seguir esforzándome. Entendí que llegar hasta allí no era el final de un camino, sino el comienzo de una nueva etapa, con mayores responsabilidades y nuevos objetivos.
ENTRENAR EN VIDENA
Una parte muy importante de esta experiencia fue poder realizar los entrenamientos en el Centro de Alto Rendimiento de la VIDENA, un escenario deportivo que ofrece las condiciones ideales para que jóvenes deportistas podamos desarrollar nuestras capacidades, perfeccionar nuestra técnica y continuar aprendiendo. Entrenar en un lugar con estas características fue una experiencia que me permitió conocer un entorno diferente y entender el nivel de compromiso que requiere el deporte de alto rendimiento.
Cada entrenamiento representaba una oportunidad para mejorar. Teníamos la posibilidad de trabajar nuestras capacidades técnicas, tácticas y físicas en un ambiente preparado para el desarrollo deportivo. Estar allí me recordó que valió la pena, todo el esfuerzo que había realizado desde los 7 años de edad en el voleibol.
EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE Y ENSEÑANZA
Algo que recuerdo especialmente de mi participación en la Selección de Talentos Perú 2032 fue que, a pesar de mi corta edad y de tener apenas 12 años, tuve la oportunidad de compartir mis conocimientos con algunas de mis compañeras enseñándoles los fundamentos del voleibol y algo de mi experiencia ya que algunas chicas recién empezaban. Aunque yo también me encontraba en pleno proceso de aprendizaje, sentí que podía aportar desde lo que ya había aprendido durante mis años de formación, especialmente los fundamentos relacionados con mi posición de armadora/colocadora.
Esta experiencia me enseñó que el conocimiento también crece cuando se comparte. Enseñar a mis compañeras me ayudó a reforzar mis propios fundamentos, a comprender mejor los movimientos y a desarrollar una mayor seguridad dentro de la cancha.
También aprendí que ser parte de un equipo significa ayudarnos unas a otras. No se trata solamente de pensar en el crecimiento individual, sino de buscar que todas podamos mejorar y aportar para alcanzar un objetivo común.
ARMADORA EN UNA SELECCIÓN DE TALENTOS
Desde que empecé a desempeñarme en esta posición fui descubriendo la responsabilidad que implica organizar el juego y tomar decisiones en cuestión de segundos. En una selección de talentos, esta responsabilidad adquiere todavía mayor importancia. Tenía que continuar aprendiendo, escuchar las indicaciones de los entrenadores, adaptarme a nuevas compañeras y entender el sistema de juego.
Esta experiencia me permitió mejorar mi precisión, sensibilidad, visión de juego, distribución del balón y capacidad para tomar decisiones. También me ayudó a ganar confianza y a comprender que todavía tenía mucho por aprender. Cada entrenamiento era una nueva oportunidad para observar, preguntar, corregir y seguir creciendo.
ORGULLO QUE LLEVO CONMIGO
Ser parte de la Selección de Talentos Perú 2032 es una experiencia que guardaré siempre con mucho orgullo. Cuando recuerdo que tenía apenas 12 años de edad y que tuve la oportunidad de entrenar en VIDENA junto a otras jóvenes deportistas con sueños similares a los míos, siento una enorme gratitud.
Para mí, aquella oportunidad fue una confirmación de que todo el esfuerzo vale la pena. Los entrenamientos, los sacrificios, las competencias y cada uno de los momentos difíciles forman parte del camino que me permitió llegar hasta allí. Pero también entiendo que este logro no significa que haya llegado a mi meta. Al contrario, me demuestra que debo seguir trabajando, porque mi mayor sueño sigue siendo algún día vestir la camiseta de la Selección Peruana y representar oficialmente a mi país.
MI SUEÑO CONTINÚA
Hoy miro aquella experiencia con mucho cariño porque marcó una etapa importante de mi formación deportiva, una experiencia que soñaba desde pequeña, acercarme un poco más al sueño de representar al Perú. Además tuve la oportunidad de aprender de mis profesores y compañeras talentos, todo aquello me hizo crecer no solamente como deportista, sino también como persona. El talento puede abrir puertas, pero es la disciplina la que permite permanecer y avanzar.
Representar y defender los colores del Perú sigue siendo uno de mis grandes sueños. La oportunidad en la Selección de Talentos Perú 2032 fue un paso muy importante, esa experiencia me demostró que, con trabajo, disciplina, perseverancia y pasión, los sueños se hacen realidad.
Mi sueño empezó cuando era niña. Hoy sigo trabajando para hacerlo realidad.
◘ Selección de Talentos Perú 2032 : Año 2024
◘ Selección de Talentos Perú 2032 : Año 2025

